Buldog Español o Alano Español – Caracteristicas, funciones e historia

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El Buldog Español es una raza de perro de la Unión, su tamaño es medio y se considera como una raza autóctona de España. De origen muy antiguo, en mezcla crea otras razas como el perro de toro en España, el antiguo bulldog inglés en Inglaterra, el Bullenbeisser llegó a estar extinto en Alemania o el propio dogo Argentino.

bulldog español

Características

El Buldog Español es un perro muy grande, con una cabeza grande y fuerte. Los machos no deben tener menos de 58 centímetros a la cruz y deben pesar 34-40 kg, las hembras son ligeramente más pequeñas.

El pelaje es corto, grueso y a menudo es tigre, rojo, negro y atigrado o gris lobo. Destellos blancos en el pecho son aceptables, pero que no predomine el blanco. La cara puede tener una máscara negra.

El hocico es corto, con la mandíbula inferior ligeramente cóncava y tiene una gran nariz ancha negra. Las orejas son altas y pueden caer. La piel es muy gruesa, con pliegues y arrugas en el cuello, algunas en la cara.

Funciones

La funcionalidad tradicional es el manejo de ganado bovino bravo y semibravo, tronco ibérico, en plan amplio, así como la caza, tiene una buena dentadura para la sujeción de ciervos y jabalíes. Su aplicación es de guardia y defensa, así como para el cuidador de ganado frente a cualquier tipo de depredador.

Historia

Algunos autores consideran que el Buldog Español desciende del antiguo Alaunt, perro llamado por los alanos que lo utilizaban para la guerra y para el manejo de ganado, toros, de la época del imperio de Sarmatian en Asia Central, en el primer siglo de nuestra era.

La existencia de perros alanos en España data de varios siglos, aunque no está muy claro cuál era su origen. Algunos creen que esta raza de molós fue difundida en Europa por los alanos en el siglo IV y fue traída a la Península Ibérica y norte de África por los vándalos.

En 1350 en el rey Alfonso XI de Castilla, publicó su libro de la caza y en el siglo XV fue publicado el Tratado de la caza, anónimo, que realiza una descripción profunda somática del perro. Cuando se habla de perro alano, todos sabían que esto era una decisión de pasillo para justificar que su nombre debía cumplir con ciertas características: fuerte, proporciones longuilínias, rabadilla y buenos huesos.

Su carácter fue claramente definido por su función de perro de Unión; “no teniendo hambre o premio, sino por naturaleza, instinto” (hoy lo llamamos instinto de hacer). De eso no hay duda que estos perros estaban muy extendidos, por su aparición en pinturas, por ejemplo los alanos que plasma Velázquez, que se encuentra en la National Gallery de Londres, de Goya en su captura de un toro o un grabado de Blanchard romántico francés. Al mismo tiempo son nombrados por Cervantes y Lope de Vega “alanos de los tercios”.