Peces Beta – criadero de beta. ¿como fabricarlo? – 1 parte

Bloganimalia

Antes de comenzar, me gustaría comentar que no pretendo con este artículo explicar la reproducción de los peces beta, simplemente me gustaría exponer a los demás cómo yo creo estos criaderos de beta. El resultado es muy bueno.

Ya es sabido por todos que para que estos peces beta se vea llamado a reproducirse existen varios factores muy importantes:

pez beta

  • Buena alimentación
  • Una temperatura adecuada y que podamos garantizar constante a lo largo del crecimiento de nuestras crías beta.
  • Poca cantidad de agua y lo que es más importante, que ésta no esté en constante movimiento, pues como sabemos o deberíamos saber si vamos a criar estos peces beta, se fabrica un nido en la superficie. Cualquier movimiento en ésta desbaratará los nidos.

Cumpliendo estos tres primeros factores podremos empezar a pensar en la reproducción de estos peces beta.

Crear el hábitat para la pareja beta reproductora

Creo que todos los pasos poseen la misma importancia. Por tanto, no diré en cada uno de ellos que es importantísimo.

Tenemos que considerar varios factores: Dimensión del hábitat, elementos imprescindibles del mismo y elementos decorativos.

Antes de ello hemos de establecer una preferencia: material del que queremos que esté fabricado nuestra urna. Yo considero que es más apropiado, dado que se suelen colocar en estanterías y suelos, y es común hacerlo por duplicado o triplicado, llevarlo a cabo con materiales resistentes. Yo, personalmente opto por el plástico.

Una vez que tenemos decidido qué material nos interesa, pasamos a pensar en el diseño.

Dimensión hábitat

No ha de ser muy grande, pero sí lo suficiente como para que lleguen a convivir 2, 3 ó 4 peces beta. Yo suelo hacer uso de urnas de entre 15 y 40 litros. La convivencia se realizará por un periodo de no más de tres días, por tanto no debemos pensar en un espacio para 4 peces beta ya que nuestra finalidad no es que convivan muchos ahí, sino la reproducción.

Elementos imprescindibles

1. Una vez escogida la urna (material y dimensión) pasamos a hacer algo crucial. Establecer el territorio del macho y el de la hembra. Tenemos que separarlos para que se vean y el macho comience a fabricar el nido. ¿Cómo hacerlo? Sencillo. Compramos un marco para fotos que se ajuste a las dimensiones de nuestra urna. Yo siempre los he encontrado. Si el material es de plástico, es preferible que exceda un poquito en el tamaño a que se quede corto, pues el material de la urna se adaptará. El precio no sube de los tres euros en grandes almacenes.

Comprad el marco más barato y al llegar a casa lo desmontáis tratando de salvaguardar la integridad del cristal. Una vez separado el cristal, se limpia bien (sin productos) y lo ponemos a remojo durante un periodo de entre 24 y 72 horas (haced lo mismo con la urna). Yo para asegurarme de no introducir agentes externos, introduzco ambos, urna y cristal en una solución de lejía con agua sin cloro y anti-algas. Lo dejo ahí durante 10 minutos.

Después lo aclaro bien y lo introduzco en el agua sin cloro y sin productos durante 2 horas. Pasado este tiempo Seco bien el cristal con gasas esterilizadas (se venden en farmacias en paquetes de 100 por 5€) para eliminar cualquier resto de lejía y no contaminarlo y lo introduzco en agua sin cloro y 50 ml de agua del acuario donde antes estaba el pez hembra beta que voy a reproducir, durante ese periodo de entre 24 y 72 horas.

Con esos 50 ml consigo que el cristal, por decirlo claro, “huela a pez hembra beta”. Transcurrido este tiempo y ayudado de unos guantes de látex, introduzco el cristal en la urna, que lleva un periodo de entre 24 y 72 horas con agua. La mitad de esa agua la obtengo del acuario donde antes estaba la hembra, el 25% del acuario del macho beta y el 25% restante agua sin cloro que lleva reposando en un cubo 48 horas.

Introduzco el cristal. Si sobra espacio o vemos rendijas, hay que taparlas inmediatamente. Con redecilla verde de esas que todos conocemos no tendremos ningún problema para cubrir esos espacios. Tratad de dejar un espacio que cubra al menos el 75% de nuestro criadero y otro que cubra el 25%.